Este artículo es el nº32 de la serie relacionada con el Mindfulness: Vida diaria. Ducharse.

Mientras nos duchamos, afeitamos, peinamos y vestimos, podemos practicar igual que cuando nos lavamos los dientes. Concedemos toda nuestra atención a lo que estamos haciendo. Lo hacemos de forma ligera y sin prisas, para nuestra propia felicidad; sabemos que en ese momento, lavarnos, afeitarnos o peinarnos es lo más importante que tenemos que hacer en la vida. No dejes que el pensamiento habitual te aparte hacia acontecimientos del pasado o del futuro o te atrape en preocupaciones, tristeza o ira.

 

Practica el mindfulness o atención plena con sencillez, tal como hemos explicado, y al cabo de tres días verás los progresos; es como cuando te ejercitas en cualquier otra cosa: tocar un instrumento musical, cantar o jugar al tenis de mesa. Practica el hecho de vivir cada momento de tu vida cotidiana profundamente y en libertad. Si es lo que de verdad quieres, entonces debes dejar de perseguir el pasado, el futuro y todas tus preocupaciones y regresar al momento presente.

Bibliografía: La Paz está en tu interior. Prácticas diarias de Mindfulness de Thich Nhat Hanh. Ed. Espasa Libros, S. L. U.