Mindfulness n.19: Atención y Memoria

 

Este artículo es el nº19 de la serie relacionada con el Mindfulness: Atención y Memoria

Cuando hablamos de la memoria nos referimos a la capacidad de ingresar, de registrar, de almacenar y de recuperación de información del cerebro, ya sean valores como también recuerdos visuales o auditivos, básico en el aprendizaje y en el pensamiento. También es la impresión, retención y reproducción de una experiencia anterior. Esta involucra muchas fases diferenciadas.

La memoria actúa por medio de fases las cuales son:

1. FIJACIÓN. Esta consiste en que aquellos contenidos captados mediante las sensaciones, imaginación, sentimientos, pensamientos y el aprendizaje sean almacenados en la mente. Influirán en la fijación y registro tanto en los factores fisiológicos como en los psicológicos, por ejemplo: El estado físico, al prestar atención, las veces en que se repita la materia o información. Ejemplo: La cantidad de veces en que uno repasa una materia para una prueba.

2. CODIFICACIÓN. El recuerdo se adquiere, es codificado, ya que nuestro sistema nervioso no puede almacenar palabras e imágenes, estos son convertidos en un código que es reconocible por nuestras neuronas. Influyen tanto las estimulaciones externas como las internas. Ejemplo: La navidad es recordada por el viejito pascuero.

3. CONSERVACIÓN. Almacenamiento de recuerdos, pasando estos a ser partes del preconsciente y del inconsciente del individuo. Al paso del tiempo y al incorporarse nuevos recuerdos es posible que se pierdan algunos recuerdos ya almacenados. Ejemplo: Recordar la forma y el color de su ropa favorita a los 11 años.

4. EVOCACIÓN. Permanencia de los recuerdos en la memoria, los cuales son activados por un estímulo, el cual los hace revivir. Ejemplo: Revivir a través de una imagen el día que aprendió a andar en bicicleta.

5. LOCACIÓN. Relacionado con la evocación, es el trabajo de localizar datos, que a uno le piden, entre millones de los mismos, o sea buscar y ubicar información en la memoria, la cual es para responder a las inquietudes. Ejemplo: Responder a una pregunta como: ¿Dónde vives? O ¿Cuál es tu teléfono?

6. RECONOCIMIENTO. Después de la evocación los recuerdos deben ser reconocidos como tales, o sea, se debe estar atenta a ellos para identificarlos como contenidos ya antes almacenados. Ejemplo: Estudiar una materia y acordarse de haberla estudiado y luego reconocerla y acordarse de su contenido.

Es evidente, que si a través de la práctica del mindfulness entrenamos la atención, la observación, la quietud y lucidez mental, nuestra memoria va a mejorar en sus distintas fases. La mejora de la observación incide en la fase de fijación y codificación y por supuesto mejora la memoria visual. La capacidad de situarse en el presente y no estar solicitados por pensamientos innecesarios afecta a las fases de evocación, locación y reconocimiento. Así pues, podemos concluir que la Atención Plena mejora la memoria en general.

 

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